"Celebramos agradecidas los logros cotidianos de muchos hermanos y hermanas que se han adelantado en la búsqueda de otro mundo posible. Junto con ellos y ellas, fortalecidas por el Espíritu, queremos seguir buscando el rostro de Dios en nuestra historia" (Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús. Capítulo 2008)

sábado, 19 de agosto de 2017

Actividades que te proponemos para este verano

La Red de Pastoral de las Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús estamos ofreciendo una serie de actividades para dar lo mejor de ti mismo/a este verano. Muchas gracias a todos y todas los que hacéis posible que se lleven a cabo.






 

viernes, 18 de agosto de 2017

Experiencia de mi estancia en el proyecto Bantaba

Dios nos provoca sensaciones en cada momento de nuestras vidas, nada pasa por casualidad. Yo me subí a un tren hace 15 días sin saber muy bien que sentir, un año lleno de cambios y de discernimiento, sobre el deber y donde quiero estar. Conjugar la razón con sentir, no es fácil, pero la realidad nos atropella con su maravillosa manera de ponernos en nuestro sitio. Ir a una ciudad en la que te espera una experiencia que sabes que cambiará tu vida o por lo menos te hará saber que todas las cosas que tienes  son un regalo y que no existe mejor manera de devolver todo lo vivido que con un GRACIAS enorme  a Dios porque me ha demostrado una vez más que todo lo que puedas imaginar o pensar se queda corto, que Dios no tiene medida y mucho menos su amor.

Dios, Alá, reciba el nombre que reciba, tiene como único motor el mismo sentimiento, el amor que quiere transformar el mundo, aunque muchas veces  los rostros y las historias nos hagan encoger el corazón porque detrás de cada plástico, de cada invernadero, de cada inmigrante hay una vida deseando avanzar y una historia de lo vivido en sus países de origen. Comenzar tu campo de trabajo con unos ojos deseosos de aprender después de 8 horas de trabajo en el campo y con 40 grados en un invernadero, que se bebe tus palabras y lo poco que les puedes enseñar. Cuando les preguntas porque quieren aprender español y te contestan con sus frases en las que el verbo es lo de menos. Que solo
quieren una vida mejor y poder cambiar algunas cosas de sus vidas.

Sientes que estás en el lugar indicado que Dios sabe mejor que tú, cual es tu sitio y que todo lo aprendido y trabajado en el año tiene un plus extra que sirve para acompañar a estas personas en su proceso de vida, en nuestra sociedad a través de algo tan sencillo 

como es un idioma. Sociedad la cual ha mirado hacia otro lado para no ver que en el Siglo XXI siguen existiendo personas que viven sin agua y sin luz, en un país al que llamamos desarrollado.  

Clases en la que no siempre lo fundamental es el idioma, sino construir puentes y destruir ideas que hacen más daño a los que las creen y sobre quien piensa que eso es todo lo que puede ser un inmigrante. Clases en la que la risa es el eco porque bastante dura es su realidad como para tomarse demasiado en serio si el acento no es el correcto o las letras nos bailan.


Me quedo con la sensación de haber compartido vida con todas y cada unas de las personas que forman Bantaba, en esa plaza abierta en la que todo el mundo tiene un lugar en el que sentirse igual que el resto y que el color de la piel o el acento no hace más que unir a las personas. De habérseme abierto la mirada a una realidad que intuía pero que nunca podría haber llegado a imaginar.
Gracias por 15 días en los que he recibido más de lo que he podido aportar, por cada repetición de palabras, frases y verbos y que espero que en lo poco hayan servido para avanzar.

Loli Fernandez Colmenarejo

Voluntaria en Bantabá Julio 2017

martes, 15 de agosto de 2017

Camino de Santiago 2017

Ando, el calor de mis pies desvela la  guía de un despertar diferente.
  
Avanzo, y en cada pisada estudiada descubro los vericuetos del subconsciente.


Recorro, inundado de dadivosos gestos, auxiliado por generosos rostros, esclavo del obsequio  complaciente.

Crezco, en la mirada del compañero, en el obstáculo superado, en el deseo de la conquista, en la fe ascendente.

Siento, aquello que escapa a la razón, la viveza que remonta en mi interior dando pulso a cada arteria, encendiendo las pupilas, concediendo la verdad del cariño indulgente.

Respiro, el kilómetro que ya es historia, el dolor que desvía la atención, el sacrificio que devuelve la emoción, el espíritu de entrega que nunca ha de ser suficiente.

Recibo, la sana inquietud de la enérgica juventud, el místico equilibrio de la devoción por vocación, el apasionado compromiso de la instrucción transcendente.

Suspiro, y levito en el dulce recuerdo, donde retina, corazón y alma dirigen una inesperada sinapsis, una manifestación sensitiva sin precedentes, la huella prominente de un estado emocional omnipresente.

Cuerpo y mente dibujan el pentagrama de la estela acompasada, del vestigio de vida que el sendero inyecta en la voluntad reanimada.

... y caminar, y sentir, y  descubrir.... y caminar, y amar, y  dialogar.... y caminar, y comprender, y  responder.... y caminar, y levantar, y  perdonar.

 ... sólo necesito caminar, sólo quiero  ser y estar.




Pablo Pozo

Monitor del camino de Santiago de Granada

lunes, 14 de agosto de 2017

Testimonios de Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús (Blanca Sivatte)

 ¿Cómo vivo hoy mi vocación de rscj?

Lo esencial de la primera llamada sigue en pie. Fue una llamada a amar como Jesús, a trabajar con Él para que el amor reinase en el mundo. Me sentía amada en casa, en el colegio, y quería que muchos conocieran y sintieran ese amor de Dios en sus vidas. Y durante muchos años me fue como fácil querer a todos.
En un momento dado apareció la dificultad de hacerlo y me agarré con fuerza a la petición y hasta al esfuerzo de “poner amor donde no hay amor y hallarás amor”, que aconseja S .Juan de la Cruz. Me ayudó y me ayuda todavía aunque mis límites, omisiones y pecados no me dejan decir con tanta alegría eso de que “ya sólo en amar es mi ejercicio”.
Con todo, ése sigue siendo el motor de mi vida: amar a Dios y a todo lo que Él ama, amar ese Misterio que me envuelve y seduce, sabiendo que es Él quien lo puede hacer por mí.
Relacionarme con verdad y cariño, hacer lo que tengo que hacer, servir con corazón, facilitar la vida a los demás, colaborar en lo que puedo para que “el pobre viva”, desde la actitud, el amor y la entrega de Jesús que trato de aprender día a día en el Evangelio y que pido constantemente al Espíritu que es el que nos transforma.

Blanca Sivatte rscj

lunes, 7 de agosto de 2017

Testimonios de Religiosas del Sagrado Corazón (Maruja)

¿Cómo vives hoy tu vocación de religiosa del Sagrado Corazón?


La vivo con agradecimiento y mucha paz.
La paz me la da la total confianza que tengo en Dios. Me gusta andar, siento que Jesús camina conmigo y digo a menudo “Confío en Ti, estoy segura de Ti”. Me encuentro pobres en el camino y como no sé qué hacer hablo con ellos, me intereso por su vida y acabamos haciéndonos amigos. Rezo y los pongo en las manos de Dios.
Agradecimiento a Dios por tanto como me ha dado y me sigue dando cada día. .
A la Sociedad de la que he recibido y sigo recibiendo.
En el día a día todavía puedo prestar alguna ayuda a la comunidad. Tengo también formación a un grupo de la Zubia, en el colegio ayudo a dar de comer a los niños de tres y cuatro años.
Todas las noches al mirar el día pido perdón al Señor de mis faltas, pobrezas y fallos que también tengo. Le pido mire hasta el fondo de mi corazón, lo limpìe y me conceda vivir “la unión y conformidad con su Corazón” que tanto deseaba M. Sofía para sus hijas.
Vivo una vida sencilla y con amor que recibo y que me gustaría dar.

Maruja Parrella rscj

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