"Celebramos agradecidas los logros cotidianos de muchos hermanos y hermanas que se han adelantado en la búsqueda de otro mundo posible. Junto con ellos y ellas, fortalecidas por el Espíritu, queremos seguir buscando el rostro de Dios en nuestra historia" (Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús. Capítulo 2008)

miércoles, 26 de abril de 2017

Religiosas del Sagrado Corazón en Sagasta

Somos una pequeña comunidad de jubiladas.
Acompañamos al colegio y a un grupo numeroso de antiguas.
Uno de los compromisos de nuestro proyecto comunitario es:
“Ofrecer un espacio para la oración: abrir nuestra capilla e invitar a rezar

Todos los lunes,  nos reunimos al atardecer, con un grupo de diferentes edades  y trabajos. Rezamos, hacemos silencio, compartimos, nos acompañamos….. y experimentamos que se van creando lazos de amistad. 

lunes, 24 de abril de 2017

Testimonios de Religiosas del Sagrado Corazón

Vivo la misión de descubrir y manifestar el amor de Dios como una respuesta a la llamada de Jesús, que me invita a colaborar con El en la tarea del Reino, y me envía a ser testigo de su Buena Noticia  a través de la educación. Recibo la herencia de Santa Magdalena Sofía Barat como un don que me confían, como un reto que me impulsa a actualizarla hoy en nuestros colegios.  Para llevar adelante esta tarea educadora es esencial el trabajo en equipo, y el velar por el crecimiento integral de cada uno de nuestros alumnos, profesores, personal no docente, padres…La importancia de cada persona como única, el clima de familia, y el anuncio explícito del amor de Dios manifestado en Jesús, son distintivos de nuestros centros. En síntesis, buscamos una educación transformadora en la que nuestros alumnos puedan llegar a ser personas de compasión, constructoras de  paz y de justicia.

domingo, 23 de abril de 2017

"Regalarnos una tarde". Nuevo libro de Mariola López Villanueva rscj

En el día internacional del libro, la Red de Pastoral de las Religiosas del Sagrado Corazón os recomendamos leer un libro de Mariola López que acaba de publicarse en la editorial PPC, Sauce 208.

Los relatos de este libro surgen de la evocación emocionada de experiencias y rostros a lo largo de los últimos años. Los textos se agrupan al ritmo en que fueron surgiendo. El tapiz que se muestra al juntar los fragmentos asombra: ¡cuánta vida y cuántos encuentros extraordinarios! Una vez más, lo recibido desborda lo imaginado. Conversaciones, anécdotas que se iluminan, paisajes, lecturas, películas compartidas…, momentos de desazón y de contento, y sencillas escenas que abren a ese libro de la vida en el que somos iniciados a través de otros rostros. Son relatos que tratan de lo humano cotidiano, donde todos podemos encontrarnos. De la belleza y de la fragilidad que nos constituyen, de nuestro anhelo de amar y de lo torpes que nos sentimos para expresarlo. Y de ese gran Amor que quiere abrazar nuestra pobreza.
Mariola López Villanueva es religiosa del Sagrado Corazón. Sus años en Gran Canaria le regalaron el gusto por compartir la Palabra y buscar con otros itinerarios sanadores desde el Evangelio. Licenciada en Periodismo y en Teología bíblica, hizo su doctorado en Teología espiritual en la Facultad de Teología de Granada, en la cual es actualmente profesora. Acompaña retiros y ha publicado varios libros, entre ellos: Ungidas, un itinerario de oración con relatos de mujeres (Sal Terrae, 2011).
(Extracto de la Portada del libro)



jueves, 20 de abril de 2017

Mensaje Pascual del Papa Francisco


Queridos hermanos y hermanas, Feliz Pascua.

Hoy, en todo el mundo, la Iglesia renueva el anuncio lleno de asombro de los primeros discípulos: Jesús ha resucitado — Era verdad, ha resucitado el Señor, como había dicho (cf. Lc 24,34; Mt 28,5-6).

La antigua fiesta de Pascua, memorial de la liberación de la esclavitud del pueblo hebreo, alcanza aquí su cumplimiento: con la resurrección, Jesucristo nos ha liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte y nos ha abierto el camino a la vida eterna.

Todos nosotros, cuando nos dejamos dominar por el pecado, perdemos el buen camino y vamos errantes como ovejas perdidas. Pero Dios mismo, nuestro Pastor, ha venido a buscarnos, y para salvarnos se ha abajado hasta la humillación de la cruz. Y hoy podemos proclamar: «Ha resucitado el Buen Pastor que dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por su grey. Aleluya» (Misal Romano, IV Dom. de Pascua, Ant. de la Comunión).

En toda época de la historia, el Pastor Resucitado no se cansa de buscarnos a nosotros, sus hermanos perdidos en los desiertos del mundo. Y con los signos de la Pasión —las heridas de su amor misericordioso— nos atrae hacia su camino, el camino de la vida. También hoy, él toma sobre sus hombros a tantos hermanos nuestros oprimidos por tantas clases de mal.

El Pastor Resucitado va a buscar a quien está perdido en los laberintos de la soledad y de la marginación; va a su encuentro mediante hermanos y hermanas que saben acercarse a esas personas con respeto y ternura y les hacen sentir su voz, una voz que no se olvida, que los convoca de nuevo a la amistad con Dios.

Se hace cargo de cuantos son víctimas de antiguas y nuevas esclavitudes: trabajos inhumanos, tráficos ilícitos, explotación y discriminación, graves dependencias. Se hace cargo de los niños y de los adolescentes que son privados de su serenidad para ser explotados, y de quien tiene el corazón herido por las violencias que padece dentro de los muros de su propia casa.

El Pastor Resucitado se hace compañero de camino de quienes se ven obligados a dejar la propia tierra a causa de los conflictos armados, de los ataques terroristas, de las carestías, de los regímenes opresivos. A estos emigrantes forzosos, les ayuda a que encuentren en todas partes hermanos, que compartan con ellos el pan y la esperanza en el camino común.

Que en los momentos más complejos y dramáticos de los pueblos, el Señor Resucitado guíe los pasos de quien busca la justicia y la paz; y done a los representantes de las Naciones el valor de evitar que se propaguen los conflictos y de acabar con el tráfico de las armas.

Que en estos tiempos el Señor sostenga en modo particular los esfuerzos de cuantos trabajan activamente para llevar alivio y consuelo a la población civil de Siria, víctima de una guerra que no cesa de sembrar horror y muerte. Que conceda la paz a todo el Oriente Medio, especialmente a Tierra Santa, como también a Irak y a Yemen.

Que los pueblos de Sudán del Sur, de Somalia y de la República Democrática del Congo, que padecen conflictos sin fin, agravados por la terrible carestía que está castigando algunas regiones de África, sientan siempre la cercanía del Buen Pastor.

Que Jesús Resucitado sostenga los esfuerzos de quienes, especialmente en América Latina, se comprometen en favor del bien común de las sociedades, tantas veces marcadas por tensiones políticas y sociales, que en algunos casos son sofocadas con la violencia. Que se construyan puentes de diálogo, perseverando en la lucha contra la plaga de la corrupción y en la búsqueda de válidas soluciones pacíficas ante las controversias, para el progreso y la consolidación de las instituciones democráticas, en el pleno respeto del estado de derecho.

Que el Buen Pastor ayude a Ucrania, todavía afligida por un sangriento conflicto, para que vuelva a encontrar la concordia y acompañe las iniciativas promovidas para aliviar los dramas de quienes sufren las consecuencias.

Que el Señor Resucitado, que no cesa de bendecir al continente europeo, dé esperanza a cuantos atraviesan momentos de dificultad, especialmente a causa de la gran falta de trabajo sobre todo para los jóvenes.

Queridos hermanos y hermanas, este año los cristianos de todas las confesiones celebramos juntos la Pascua. Resuena así a una sola voz en toda la tierra el anuncio más hermoso: «Era verdad, ha resucitado el Señor». Él, que ha vencido las tinieblas del pecado y de la muerte, dé paz a nuestros días. Feliz Pascua.

Mensaje Pascual del Papa Francisco y bendición Urbi et Orbi 2017

miércoles, 19 de abril de 2017

Pascua en Nazaret (Valencia)

Fiestas pascuales participadas, expresivas, populares, alegres, entrañables y hondas. Muchos abuelos (as), hijos, nietos… fe celebrada pasando la antorcha de padres a hijos. Pueblo presente, muchos de los últimos. Trabajo en equipo, y equipo de celebrantes también, es la comunidad de los redentoristas. Caras de antes y caras de ahora, solidarios, hombro con hombro, consoladores. Liturgias pascuales que han expresado la vida cotidiana de esta comunidad, que también sabe de paro, de droga, de mendicidad en su entorno. Y juntos hacen a Jesús presente y resucitado.

Esperanza Calabuig, rscj

lunes, 17 de abril de 2017

Testimonios de Religiosas del Sagrado Corazón

Acompañar retiros

De las experiencias con la que más disfruto es la de acompañar retiros y Ejercicios. Es un regalo poder recibir las vidas de aquellas personas que se disponen durante unos días a abrirse al paso de Dios. Algo que he aprendido en estos años es que en medio de la originalidad de cada persona, de su historia única, de su rostro inconfundible y amado tal como es, hay algo que es común en todas: el anhelo de dar y de recibir amor… y, a la vez, el reconocimiento de nuestra torpeza para hacerlo bien. Hay tanto dolor callado, tantos temores que pasan factura, tanta vulnerabilidad no expresada… y cuando la persona se abre a su fragilidad, también se abre sin saberlo a su belleza y experimento el don de poder acoger y sentir su vida desde Dios, de desear que abra y libere sus fuentes, que pueda presentir todo el potencial que guarda dentro de ella. En la Sociedad del Sagrado Corazón  he ido recibiendo esto a lo largo de mi vida de otras hermanas y es por eso que puedo ofrecerlo también. Contemplar cómo Dios pasa y trabaja, sana y levanta la vida, la suaviza y la madura para otros… es una experiencia que desborda el umbral de las palabras. Esos días necesito estar entera y presente, como si me sumergiera en una Vida mayor en la que soy conducida y ahí permanezco, queriendo estorbar lo menos posible a esa acción amorosa del Creador en su criatura.


domingo, 16 de abril de 2017

Domingo de Resurrección

Continuamos con el material que nos proporciona la Conferencia Marista Española para este camino hacia la Pascua. De fondo nos proponen saciar la sed y vivir nuestro sueño.

Sed de más compromiso por una sociedad más justa
Sed de más fraternidad por un mundo más humano
Sed de más oración, por vidas más armónicas


¡Cristo ha resucitado!. Feliz Pascua de Resurrección a todos. La muerte no tiene la última palabra y él está con nosotros para siempre. 
Leer más...


 Fuente: Internet

sábado, 15 de abril de 2017

Sábado Santo

Continuamos con el material que nos proporciona la Conferencia Marista Española para este camino hacia la Pascua. De fondo nos proponen saciar la sed y vivir nuestro sueño.

Sed de más compromiso por una sociedad más justa
Sed de más fraternidad por un mundo más humano
Sed de más oración, por vidas más armónicas


Hacemos silencio y escuchamos la voz de Dios que nos habla de amor hasta el extremo. Agradecemos a Dios que nos enviara a Jesús y nos enseñara a amar, a amar de verdad. 



Leer más...


Fuente: Internet


viernes, 14 de abril de 2017

Viernes Santo

Continuamos con el material que nos proporciona la Conferencia Marista Española para este camino hacia la Pascua. De fondo nos proponen saciar la sed y vivir nuestro sueño.

Sed de más compromiso por una sociedad más justa
Sed de más fraternidad por un mundo más humano
Sed de más oración, por vidas más armónicas

Hoy os pedimos que escuchemos la lectura y contemplemos en silencio a Jesús como si estuviésemos presentes en la escena. La muerte de Jesús es consecuencia de toda una trayectoria a lo largo de su vida. Fue fiel al proyecto de Dios hasta el final que no es otro que el amor incondicional y gratuito a toda la humanidad y eso no gustaba a todo el mundo. Tenemos presentes a los crucificados de este mundo, a los que se caen y a los que se levantan y le pedimos que nos enseñe a ser más humanos, a aliviar la carga de los que nos rodean, a liberar, a sanar heridas que nos impiden amar, a reconciliar relaciones heridas y olvidadas y volver la mirada hacia Él y su Reino.
Fuente: Internet

jueves, 13 de abril de 2017

Jueves Santo


Os animamos a rezar con el material que nos proporciona la Conferencia Marista Española para este camino hacia la Pascua. De fondo nos proponen saciar la sed y vivir nuestro sueño.

Sed de más compromiso por una sociedad más justa
Sed de más fraternidad por un mundo más humano
Sed de más oración, por vidas más armónicas

La lectura de hoy nos invita a mirar a Jesús y aprender de Él a amar como Él nos ama. El testamento de Jesús de alguna manera se condensa en estas palabras "Amáos unos a otros como yo os he amado". Él nos enseña a amar, a amar de verdad. Un amor diferente muchas veces al nuestro.
Jesús nos habla de servicio, de ponernos a los pies del otro para lo que pueda necesitar. También nos habla de dejarle entrar en nuestra vida, en toda nuestra vida especialmente en lo que no nos gusta, no queremos mostrar, huele mal porque es ahí donde puede sanar, limpiar, restaurar y hacer que te levantes integralmente, aprendas a restaurar y hagas lo mismo con los demás. Tu forma de amar y perdonar se transforma a medida que experimentas el amor y el perdón del Señor en tu vida. Esa experiencia te enseña a amar de verdad.

Fuente: Internet


martes, 11 de abril de 2017

Actividades que te proponemos para el verano 2017: Camino de Santiago

La Red de Pastoral de las Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús te proponemos para este verano realizar unas etapas del Camino de Santiago. Es un recorrido lleno de sorpresas en el que tendrás la oportunidad de encontrarte más hondo contigo mismo/a, con los demás y con Dios. Un lugar donde podrás dar lo mejor de tí mismo/a.

domingo, 9 de abril de 2017

Domingo de Ramos


Os animamos a rezar con el material que nos proporciona la Conferencia Marista Española para este camino hacia la Pascua. De fondo nos proponen saciar la sed y vivir nuestro sueño.

Sed de más compromiso por una sociedad más justa
Sed de más fraternidad por un mundo más humano
Sed de más oración, por vidas más armónicas

La lectura de hoy nos invita a reconocer la presencia de Dios en nuestras vidas. Agradecemos todas las personas, situaciones, circunstancias que nos han conducido hasta el Señor. Hacemos memoria de la historia del Señor con nosotras y nosotros, cómo ha entrado en nuestra vida y la ha transformado. Reconocemos que habernos encontrado con Él es lo mejor que nos ha sucedido en la vida y le pedimos que nos enseñe a bendecir en su nombre a todos aquellos que encontramos en nuestro camino.



Fuente: Internet


sábado, 8 de abril de 2017

Religiosas del Sagrado Corazón en Valdefierro

PARROQUIA DE Ntra Sra. de LOURDES – VALDEFIERRO- ZARAGOZA

Fuente: Internet
Nuestra parroquia Vive y transmite VIDA. El LEMA  de este año es “LA HUELLA DE JESÚS en ti”, lema que se va adaptando a cada tiempo litúrgico. Las celebraciones las preparan y “miman“ el equipo de liturgia, de modo que nos implican y comprometen a todos los que nos encontramos en la Eucaristía: familias completas, mayores, jóvenes , niños, catequistas, coro…

La parroquia “Comunidad de comunidades “ la forman muchos grupos: además de los grupos habituales, también hay
- HERMANAMIENTO con una COMUNIDAD DE BASE DE NICARAGUA.
BECAS PERÚ
LIBRO SOLIDARIO (ayuda a MISIONES)
- imprescindible: LA PARTICIPACIÓN de la PARROQUIA con las INSTITUCIONES del  BARRIO…porque:
      
  ¡  J U N T O S   S O M O S   M A S !

Supone una lenta transformación, trabajando en una misma dirección para hacer presente el futuro que Dios sueña para la humanidad.

Hoy queremos compartir un momento de la celebración reciente del miércoles de ceniza, preparada por los catequistas de postcomunión con sus niños.


En el centro: CIRIO PASCUAL                         Sobre una mesa: la BIBLIA, una bandeja con la   CENIZA, el hisopo con AGUA BENDITA y un FRASCO DE PERFUME . Unos niños de POSTCOMUNIÓN alzaban y explicaban cada elemento. Al acercarnos, poníamos una mano sobre la Biblia, recibíamos la Ceniza, CONVIÉRTETE AL  EVANGELIO y rociaban con PERFUME  nuestras manos para  
                            SER Y TRANSMITIR EL BUEN OLOR DE CRISTO.

Cuando habían pasado bastantes personas toda la parroquia tenía el aroma del  BUEN OLOR DE CRISTO. 

viernes, 7 de abril de 2017

Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma 2017

Recordamos el mensaje del Papa y nos preparamos para el inicio de la Semana Santa

«La palabra es un don. El otro es un don.»

Queridos hermanos y hermanas:

La Cuaresma es un nuevo comienzo, un camino que nos lleva a un destino seguro: la Pascua de Resurrección, la victoria de Cristo sobre la muerte. Y en este tiempo recibimos siempre una fuerte llamada a la conversión: el cristiano está llamado a volver a Dios «de todo corazón» (Jl 2,12), a no contentarse con una vida mediocre, sino a crecer en la amistad con el Señor. Jesús es el amigo fiel que nunca nos abandona, porque incluso cuando pecamos espera pacientemente que volvamos a él y, con esta espera, manifiesta su voluntad de perdonar (cf. Homilía, 8 enero 2016).

La Cuaresma es un tiempo propicio para intensificar la vida del espíritu a través de los medios santos que la Iglesia nos ofrece: el ayuno, la oración y la limosna En la base de todo está la Palabra de Dios, que en este tiempo se nos invita a escuchar y a meditar con mayor frecuencia. En concreto, quisiera centrarme aquí en la parábola del hombre rico y el pobre Lázaro (cf. Lc 16,19-31). Dejémonos guiar por este relato tan significativo, que nos da la clave para entender cómo hemos de comportarnos para alcanzar la verdadera felicidad y la vida eterna, exhortándonos a una sincera conversión.

1. El otro es un donLa parábola comienza presentando a los dos personajes principales, pero el pobre es el que viene descrito con más detalle: él se encuentra en una situación desesperada y no tiene fuerza ni para levantarse, está echado a la puerta del rico y come las migajas que caen de su mesa, tiene llagas por todo el cuerpo y los perros vienen a lamérselas (cf. vv. 20-21). El cuadro es sombrío, y el hombre degradado y humillado.

La escena resulta aún más dramática si consideramos que el pobre se llama Lázaro: un nombre repleto de promesas, que significa literalmente «Dios ayuda». Este no es un personaje anónimo, tiene rasgos precisos y se presenta como alguien con una historia personal. Mientras que para el rico es como si fuera invisible, para nosotros es alguien conocido y casi familiar, tiene un rostro; y, como tal, es un don, un tesoro de valor incalculable, un ser querido, amado, recordado por Dios, aunque su condición concreta sea la de un desecho humano (cf. Homilía, 8 enero 2016).

Lázaro nos enseña que el otro es un don. La justa relación con las personas consiste en reconocer con gratitud su valor. Incluso el pobre en la puerta del rico, no es una carga molesta, sino una llamada a convertirse y a cambiar de vida. La primera invitación que nos hace esta parábola es la de abrir la puerta de nuestro corazón al otro, porque cada persona es un don, sea vecino nuestro o un pobre desconocido. La Cuaresma es un tiempo propicio para abrir la puerta a cualquier necesitado y reconocer en él o en ella el rostro de Cristo. Cada uno de nosotros los encontramos en nuestro camino. Cada vida que encontramos es un don y merece acogida, respeto y amor La Palabra de Dios nos ayuda a abrir los ojos para acoger la vida y amarla, sobre todo cuando es débil. Pero para hacer esto hay que tomar en serio también lo que el Evangelio nos revela acerca del hombre rico.

2. El pecado nos ciegaLa parábola es despiadada al mostrar las contradicciones en las que se encuentra el rico (cf. v. 19). Este personaje, al contrario que el pobre Lázaro, no tiene un nombre, se le califica sólo como «rico». Su opulencia se manifiesta en la ropa que viste, de un lujo exagerado. La púrpura, en efecto, era muy valiosa, más que la plata y el oro, y por eso estaba reservada a las divinidades (cf. Jr 10,9) y a los reyes (cf. Jc 8,26). La tela era de un lino especial que contribuía a dar al aspecto un carácter casi sagrado. Por tanto, la riqueza de este hombre es excesiva, también porque la exhibía de manera habitual todos los días: «Banqueteaba espléndidamente cada día» (v. 19). En él se vislumbra de forma patente la corrupción del pecado, que se realiza en tres momentos sucesivos: el amor al dinero, la vanidad y la soberbia (cf. Homilía, 20 septiembre 2013).

El apóstol Pablo dice que «la codicia es la raíz de todos los males» (1 Tm 6,10). Esta es la causa principal de la corrupción y fuente de envidias, pleitos y recelos. El dinero puede llegar a dominarnos hasta convertirse en un ídolo tiránico (cf. Exh. ap. Evangelii gaudium, 55). En lugar de ser un instrumento a nuestro servicio para hacer el bien y ejercer la solidaridad con los demás, el dinero puede someternos, a nosotros y a todo el mundo, a una lógica egoísta que no deja lugar al amor e impide la paz.

La parábola nos muestra cómo la codicia del rico lo hace vanidoso. Su personalidad se desarrolla en la apariencia, en hacer ver a los demás lo que él se puede permitir. Pero la apariencia esconde un vacío interior. Su vida está prisionera de la exterioridad, de la dimensión más superficial y efímera de la existencia (cf. ibíd., 62).

El peldaño más bajo de esta decadencia moral es la soberbia. El hombre rico se viste como si fuera un rey, simula las maneras de un dios, olvidando que es simplemente un mortal. Para el hombre corrompido por el amor a las riquezas, no existe otra cosa que el propio yo, y por eso las personas que están a su alrededor no merecen su atención. El fruto del apego al dinero es una especie de ceguera: el rico no ve al pobre hambriento, llagado y postrado en su humillación.

Cuando miramos a este personaje, se entiende por qué el Evangelio condena con tanta claridad el amor al dinero: «Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero» (Mt6,24).

3. La Palabra es un donEl Evangelio del rico y el pobre Lázaro nos ayuda a prepararnos bien para la Pascua que se acerca. La liturgia del Miércoles de Ceniza nos invita a vivir una experiencia semejante a la que el rico ha vivido de manera muy dramática. El sacerdote, mientras impone la ceniza en la cabeza, dice las siguientes palabras: «Acuérdate de que eres polvo y al polvo volverás». El rico y el pobre, en efecto, mueren, y la parte principal de la parábola se desarrolla en el más allá. Los dos personajes descubren de repente que «sin nada vinimos al mundo, y sin nada nos iremos de él» (1 Tm 6,7)

También nuestra mirada se dirige al más allá, donde el rico mantiene un diálogo con Abraham, al que llama «padre» (Lc 16,24.27), demostrando que pertenece al pueblo de Dios. Este aspecto hace que su vida sea todavía más contradictoria, ya que hasta ahora no se había dicho nada de su relación con Dios. En efecto, en su vida no había lugar para Dios, siendo él mismo su único dios.

El rico sólo reconoce a Lázaro en medio de los tormentos de la otra vida, y quiere que sea el pobre quien le alivie su sufrimiento con un poco de agua. Los gestos que se piden a Lázaro son semejantes a los que el rico hubiera tenido que hacer y nunca realizó. Abraham, sin embargo, le explica: «Hijo, recuerda que recibiste tus bienes en vida, y Lázaro, a su vez, males: por eso encuentra aquí consuelo, mientras que tú padeces» (v. 25). En el más allá se restablece una cierta equidad y los males de la vida se equilibran con los bienes.

La parábola se prolonga, y de esta manera su mensaje se dirige a todos los cristianos. En efecto, el rico, cuyos hermanos todavía viven, pide a Abraham que les envíe a Lázaro para advertirles; pero Abraham le responde: «Tienen a Moisés y a los profetas; que los escuchen» (v. 29). Y, frente a la objeción del rico, añade: «Si no escuchan a Moisés y a los profetas, no harán caso ni aunque resucite un muerto» (v. 31).

De esta manera se descubre el verdadero problema del rico: la raíz de sus males está en no prestar oído a la Palabra de Dios; esto es lo que le llevó a no amar ya a Dios y por tanto a despreciar al prójimo. La Palabra de Dios es una fuerza viva, capaz de suscitar la conversión del corazón de los hombres y orientar nuevamente a Dios. Cerrar el corazón al don de Dios que habla tiene como efecto cerrar el corazón al don del hermano.

Queridos hermanos y hermanas, la Cuaresma es el tiempo propicio para renovarse en el encuentro con Cristo vivo en su Palabra, en los sacramentos y en el prójimo. El Señor ―que en los cuarenta días que pasó en el desierto venció los engaños del Tentador― nos muestra el camino a seguir. Que el Espíritu Santo nos guíe a realizar un verdadero camino de conversión, para redescubrir el don de la Palabra de Dios, ser purificados del pecado que nos ciega y servir a Cristo presente en los hermanos necesitados. Animo a todos los fieles a que manifiesten también esta renovación espiritual participando en las campañas de Cuaresma que muchas organizaciones de la Iglesia promueven en distintas partes del mundo para que aumente la cultura del encuentro en la única familia humana. Oremos unos por otros para que, participando de la victoria de Cristo, sepamos abrir nuestras puertas a los débiles y a los pobres. Entonces viviremos y daremos un testimonio pleno de la alegría de la Pascua.


FRANCISCO.

domingo, 2 de abril de 2017

Quinto domingo de Cuaresma

Os animamos a rezar en este quinto domingo de Cuaresma con el material que nos proporciona la Conferencia Marista Española para este camino hacia la Pascua.
De fondo nos proponen saciar la sed y vivir nuestro sueño.

Sed de más compromiso por una sociedad más justa
Sed de más fraternidad por un mundo más humano
Sed de más oración, por vidas más armónicas

La lectura de hoy nos invita a mirar a nuestro alrededor con los ojos de Dios y no cansarnos nunca de amar y de rescatar la vida donde aparentemente no la hay aunque eso tenga sus consecuencias.
Hagamos nuestro el sueño de Dios. Colaboremos con Él en la transformación de la sociedad en que vivimos con nuestra forma de mirarlo, cuidarlo, acercarnos a los otros con cariño y respeto. Pero eso, sólo es posible si previamente hemos sido nosotros los transformados en la oración, en un encuentro personal con Él. Mirando la realidad con Él, nuestra forma de mirar se transforma. Como a María, Dios sigue pidiendo permiso para hacerse presente en este mundo. No hace nada sin nuestro consentimiento.  Digámosle "Heme aquí Señor" y no le ofrezcamos demasiada resistencia.
Fuente: Internet

Archivo del blog