"Celebramos agradecidas los logros cotidianos de muchos hermanos y hermanas que se han adelantado en la búsqueda de otro mundo posible. Junto con ellos y ellas, fortalecidas por el Espíritu, queremos seguir buscando el rostro de Dios en nuestra historia" (Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús. Capítulo 2008)

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Lecciones de vida...

Carmen Galván, rscj (Sevilla)

Van pasando los días y aunque parece que los recuerdos se desvanecen la realidad es otra. La experiencia vivida entre vosotros en Las Norias parece que con el paso del tiempo se hace más viva y permanente. Desde el primer momento de la llegada me pareció estar en otro mundo, ¡tantos rostros y vestimentas diferentes... gente de diferente color, cultura, trabajo. Yo iba con la idea de  ayudar,  enseñar, en una palabra, a dar y resulta que desde el primer momento no he hecho otra cosa que aprender a recibir.
            He recibido lecciones estupendas de lo que es compartir, del valor que tiene una sonrisa, la alegría, incluso en personas a las que les falta la seguridad, el bienestar. 
          ¡Ojalá haya contribuido en algo en la comprensión del castellano...pero ¿cómo agradecer a ellos lo mucho que dan con su cordialidad, su interés por aprender, su alegría, y sobre todo lo que es hacer un trabajo heroico con la sencillez de quien cree que hace lo que tiene hacer por su familia, por sus hijos, por su supervivencia?.       
Entre las grandes lecciones que quiero no olvidar es el haber aprendido a través de ellos lo bien que se puede vivir con muy poco, lo poco que se necesita para vivir...Otra gran lección: qué poco valen las mejores pedagogías nuestras cuando hay que enseñar a quien adulto ya, sin haber recibido una formación en su país tienen que afrontar la aventura de vivir y trabajar en otros pueblos. Ellos como nadie ponen en evidencia nuestros límites, y nos regalan buenas dosis de paciencia, de cambios de ritmos, por otros más lentos y seguros. 
La visita a los asentamientos ¡impresionante¡ Un revulsivo para nuestras conciencias. A mí me viene a la memoria aquello que una profesora del Colegio del Aljarafe me decía cuando se quejaban de horarios, clases etc. "es penoso que nos quejamos a veces de exceso de bienestar"... Hoy cuando me subo a un autobús, o me cruzo por la calle a hermanos de color, a los árabes, los miro con gran cariño. Me parece que detrás de cada rostro hay un amigo y si coincido a su lado en el asiento de un autobús no resisto preguntarle dónde trabaja, de dónde viene... y los que venden pañuelos de papel no saben la colección que tengo ya de paquetes. Con necesidad y sin ella les compro. 
Del Centro  Bantabá quisiera decir que es una maravilla: de funcionamiento, de organización, orden... en una palabra es la síntesis de una gran dedicación y amor de las que lo llevan por delante. Les agradezco el tiempo pasado ahí y la seguridad de que lo allí recibido nunca lo olvidaré.  Para Pilar Lomo y Rosa Valles un ¡gracias ¡ de corazón por lo mucho que he recibido


jueves, 19 de septiembre de 2013

Y los ecos del Camino de nuestros jóvenes siguen llegando...

"La experiencia del Camino de Santiago ha sido increíble, mucho mayor de lo que esperaba. A pesar de todo el esfuerzo que ha supuesto, todo ha merecido la pena. Me llevo muchos buenos recuerdos y unas ganas enormes de repetir el año que viene!" (Iciar Navarro. Colegio de Rosales-Madrid )

viernes, 13 de septiembre de 2013

Dos hermanas clarisas comparten lo vivido los días de oración en Sta María de Huerta...


Hola a tod@s.  Somos dos hermanas Clarisas que vivimos en Llerena, al suroeste de Badajoz.
Toparnos con la noticia del  Encuentro  en Santa María de Huertas, de la mano de Dolores y Alfonso López-Fando,  resultó providencial.  Fue cuestión de segundos volar del ordenador al teléfono para pedir poder participar. 617 kilómetros (el GPS  es infalible calculando la ruta más corta), atravesando media España,   se hicieron muy llevaderos.
Juntos, Dolores y Alfonso, formando un tándem  perfecto, un combinado que  podría ser definido como el equilibrio de dos fuerzas en la que ninguna se impone. Y, junto a ellos, el grupo… Tan plural, tan heterogéneo como la gente que rodeaba a Jesús: mujeres, varones, monjas,  jesuitas, casadas, solteras, viudas,  curas… Y, por resaltar una figura tenue, suave, discreta, Antonio, el Marianista que, sin hablar con exceso (cosa bastante inusual en los curas) decía mucho y transmitía más. Quedamos muy agradecidas por su presencia y por la manera  de celebrar, ayudándonos a vivir  y a sentir la celebración.
Compartir, celebrar y disfrutar la fe con personas desconocidas,  al principio, ha sido una experiencia muy luminosa que siempre “dice” algo a la vida. Saborear el silencio, despojarlo de miedos y sombras; profundizar la Palabra, dejarla reposar en el corazón y permitirle pro-vocar  las nuestras (palabras)  es uno de los logros de Dolores, con “consecuencias”…
Hacernos  un poco más con  nosotras, con lo nuestro, con  lo más humano, con eso que somos y que nos habita sin que lo habitemos lúcidamente;  aceptar el  compromiso de seguir trabajando-nos, poniendo en diálogo cuerpo, mente, corazón  y espíritu para poder vivir, al menor para intentarlo cotidianamente, desde el proyecto, desde la elección y el don recibido, fue algo que Alfonso consiguió con un lenguaje cercano, accesible y práctico.
Y por la noche, a “seranear”, como cuando éramos niñas y observábamos a las vecinas arrimar sus sillas de unas y otras hasta formar corro para entablar cálida conversación. Tiempo precioso de recoger experiencias vividas, de compartirlas, de decir y dejar decir, de  guardar en el corazón y en la memoria: rostros, gestos, miradas. Y todo ello en un clima de confianza, porque te fías, y porque l@s otr@s se fían de ti. Y no sientes temor de abrir la vida. Ni que l@s otr@s la abran ara ti.  Darnos la limosna del compartir y poder retirarte a la cama ben-decida, enriquecida. Como dice Casaldáliga, “con el corazón lleno de nombres”.
Desde aquí las gracias a las hermanas y la gente que trabajó para que todo saliera bien  ; gracias a Dolores, a Alfonso, a todas y a todos… ¡por todo!
María y María Jesús.

jueves, 12 de septiembre de 2013

UN AMOR QUE VIENE DE LEJOS

Días de oración y crecimiento personal
(Sta María de Huerta, 23-30 de Agosto 2013)


Marcos, en su evangelio, presenta la fe como la actitud de la persona que, con una carencia reconocida y asumida, no se queda paralizada ni inmóvil, sino que es capaz de ponerse en movimiento, de acercarse allí donde “olfatea” que se halla la Fuente de la Salvación.
Con esta actitud fuimos hasta Santa María de Huerta un grupo de 60 personas, laicas, religiosas y sacerdotes, para adentrarnos, de la mano de Dolores Aleixandre y Alfonso López, en unos Días de Oración y Crecimiento personal. Todas llegábamos reconociendo nuestros cansancios y parálisis, nuestras pérdidas o cegueras… pero también nuestros deseos, ilusiones y búsquedas. Todas, sedientas del Agua Viva que nos llegó, fresca y nueva, a través del compartir de Dolores y Alfonso.
“Un Amor que viene de lejos” ha sido el lema de estos días. Desde la Psicología y desde la Teología Bíblica, Alfonso y Dolores nos han ayudado a revisar y revitalizar nuestra vocación personal a la luz del Espíritu y con la conciencia de que este Amor siempre nos acoge, perdona, alienta e impulsa.
Dolores, con su honda espiritualidad y su sabiduría, nos fue presentando distintos personajes bíblicos y así, de la mano de la mujer enferma de flujo, Bartimeo, Jairo, el paralítico y sus amigos y tantos otros nos acercamos, como ellos, a Jesús de Nazaret, el Señor, con fe y con confianza. Alfonso, desde su gran experiencia como acompañante y sus conocimientos de la psicología humana, nos ayudó a buscar la unidad de todas nuestras dimensiones: cuerpo, cabeza, corazón y espíritu.
Ambos, con gran humor y mucha preparación, hicieron de estos días una experiencia que todos hemos agradecido con todo el corazón. Además hemos disfrutado de los dones que cada uno podía aportar: los estiramientos matutinos que nos ayudaron a preparar el cuerpo desde temprano, la animación litúrgica a través de los cantos o la preparación de las celebraciones de manera participativa y cuidada. Cada detalle, en medio del silencio, para favorecer el encuentro con Jesús de Nazaret, el Amor de nuestras vidas.
Inma Eibe, ccv
                    

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Deja huella en el corazón...

Marina Terrón (Granada)                                                       

¡Hola!
Soy Marina, y quiero contaros mi experiencia en Almería, concretamente en “Las 200” (Roquetas de mar). Ha sido una experiencia única que realmente se aprovecha en todos los sentidos. Los días son un cumulo de sentimientos, ya que ves muchos gestos y haces infinidad de cosas a lo largo del dia. El gesto estrella: una sonrisa en sus rostros.
Por las mañanas hemos trabajado con los niños al estilo colonias, para luego por la tarde tratar el tema de la inmigración. Y realmente deja huella en tu corazón, ponerle cara, nombre y apellidos a esta realidad que está tan extendida pero tan poco comprendida en ámbitos dispares. La finalidad última de este campo de trabajo es dejarnos el camino abierto a actuar y a no quedarnos indiferentes antes las injusticias que nos rodean. En unas edades en la que nos estamos formando se agradece conocer mejor el mundo y hacernos conscientes de la realidad.
Yo me he sentido como parte de una familia, formada tanto por mis compañeros procedentes de toda España y los mismos monitores del barrio. Había confianza, esfuerzo, compañerismo, apoyo y verdadera amistad. Gracias a Emaús y al “Círculo Magis” hemos tenido la oportunidad de dar nuestra opinión y hablar de aquella cosa del día que te había afectado ya fuera algo que te preocupaba o algo que te hacía feliz, actividades que hacían posible que nos conociéramos mejor entre nosotros.
Los niños tenían falta de cariño y siempre estaban ahí para darte un abrazo, colgarse de tu cuello, regalarte un dibujo o un beso, y sobre todo dedicarte una sonrisa y participar en todo momento.
Cada rostro te recuerda a un momento concreto, ya sean los bailes de por la mañana, (la familia sapo, el curro, las doscientas caminan “palante”…), o las yincanas donde tanto los monitores como los niños nos lo pasábamos genial.
Por ello os animo a vivir esta experiencia donde hay todo tipo de anécdotas y buenos momentos, desde las conversaciones en cada comida donde las sobremesas se prolongaban cada dia más y más, o darte cuenta de que el ritmo es algo con lo que se nace (intentamos aprender a bailar y tocar instrumentos africanos) y conocer nuevas culturas y gente maravillosa que hacen de este verano algo inolvidable.

jueves, 5 de septiembre de 2013

COSAS QUE PREFERIRÍA NO SABER

José Luis Sáez López (La Rioja)
Voluntario Bantabá verano 2013
Aunque no sea la primera vez que llegas a Las Norias, te sigue impresionando igual el plástico que cubre cualquier porción de tierra en la que quieras descansar la mirada… Pero es diferente porque ahora ya sabes quiénes están debajo, trabajando, y eso cambia tu manera de mirar.
¿Quiénes son? Mohamed, Adama, Gilberto, Mustafa, Julio, Abdoulaye, Mario, Boazza, Rachid… Gastan su vida, sus mejores años, bajo los plásticos de los invernaderos.
Ahora sé que sus jornadas de trabajo, si tienen la suerte de trabajar, pueden ser a cualquier hora, por cualquier número de horas, y a un precio de cuatro euros la hora. Sin seguridad social, por supuesto.
Ahora sé que la mayoría están sin asegurar, que cobran en B, que pueden despedirlos cuando quieran y sin indemnización porque solo tienen que no contratarlos, que si reclaman lo que se les debe puede incluso que las consecuencias, al no tener papeles,  puedan ser graves, quedarse sin trabajo...
Ahora sé que sufren con los pesticidas, que a algunos los dejan incluso ciegos y a otros impotentes; los que tienen suerte, solo con problemas graves de visión; y los que tienen un jefe honrado que les da las protecciones adecuadas, solo un trabajo penoso que hacen con alegría.
Ahora sé que tienen miedo a que les pare la Guardia Civil, que los multen por cualquier cosa, que les pidan los papeles que no tienen, que los devuelvan a su país y se termine así, antes de tiempo, su aventura sin un final.
Ahora sé que tienen que caminar durante horas para llegar a los invernaderos, que tener una bici es un lujo al que aspiran porque les salva el día, que algunos jefes son buenos y los recogen y, al terminar, los dejan cerca de casa. ¡Y cómo agradecen ese trato humano que cuesta tan poco!
Ahora sé que viven en cortijos alejados del pueblo porque allí es donde acuden los jefes a buscarlos, que muchos no tienen agua corriente, que otros viven hacinados, que algunos viven en asentamientos sin las mínimas condiciones… pero, a pesar de todo, no pierden la sonrisa.
Ahora sé que tienen esperanzas e  ilusiones como cualquiera de  nosotros,  aunque  muy  distintas  de  las nuestras: tener los papeles para poder visitar de nuevo a la familia que dejaron (excepto a aquellos que ya han perdido, claro)… algunos ¡después de seis años! Y poder luego traerlos y vivir juntos, nada más. Solo quieren vivir, ganarse la vida y aquí lo único que se les                                                                                          permite  es  trabajar, aunque  a  eso  no  se  le pueda llamar vida.
Ahora sé que no tienen apenas trato con españoles, que muchos no los quieren y ellos se dan cuenta, que no se sientan con ellos en el autobús, que se sienten solos y abandonados y explotados y exprimidos y desesperados… y que Bantabá es muy importante para ellos.
Y en Bantabá tenéis a Pilar y a Rosa atendiendo todas sus necesidades y peleando por ellos: les escuchan, intentan buscar soluciones, les animan, les acompañan, les dan clase de español (que es en lo que colaboramos los voluntarios del verano), les ofrecen un refugio para simplemente estar a gusto…
Todo esto que ahora sé, lo sé por haber pasado un mes con la Comunidad de Santa María del Águila. Supongo que para saber qué es un invernadero, basta con ver un documental de la 2; pero, para conocer a quienes están debajo, hay que pasar tiempo con ellos. Este año, por el motivo que sea, hemos tenido clases menos numerosas y más personalizadas, y hemos tenido la suerte de poder disfrutar con ellos a un nivel más profundo. Gracias a eso, te enteras de cosas que preferirías no saber. Porque ellos hablan y te cuentan si quieres escuchar.
Y sé también que Pilar y Rosa tienen nuevos proyectos en mente para lo que necesitan ayuda de más gente. Queda mucho por hacer y ganas no faltan… Espero que no les falten manos. Eso puede que dependa también de ti… ¿o prefieres no saber?

lunes, 2 de septiembre de 2013

VJornadas de formación para agentes de pastoral juvenil en Granada.

Para todos los que estamos embarcados en la tarea pastoral (catequistas, profesores, animadores de grupos, etc) aquí os dejamos la información sobre las V Jornadas de formación para agentes de Pastoral Juvenil que organiza la Diócesis de Granada.

Las jornadas son el 20 y 21 de Septiembre y esta vez el tema es la evangelización en las redes sociales...

"Entre todos formamos un mismo corazón..."

Marisa López, animadora de los Grupos Barat en Granada nos comparte su experiencia en el encuentro de los grupos "llama" y "fuego" de este verano en Santa María de Huerta (Soria)

http://www.rscj.es/contenido/Experiencias/Textos_experiencias_amigos/Experiencias_amigos_0000046.htm

domingo, 1 de septiembre de 2013

y tú, cuando invites a alguien al banquete de tu vida....

Preciosa y nada fácil invitación de la Palabra esta mañana: "Hazte pequeño en las grandezas humanas, y alcanzarás la compasión de Dios; porque es grande la compasión de Dios, y revela sus secretos a los humildes"  Si 3,18-20

Y una siente ganas de vivir así y a la vez experimenta la desproporción entre el regalo de Dios-Compasión y la capacidad de hacerse pequeña para acogerlo de verdad.
Hoy solo me queda pedir que se me ensanche la mirada del corazón para que la Compasión mueva mi vida, mueva nuestra vida, mueva la vida de tantos que asistimos a veces impotentes al dolor del mundo.  Y de paso, que cuando invitemos al banquete de nuestra vida, de nuestra palabra, de nuestro compartir, de nuestro tiempo, de nuestra mesa no olvidemos sentarnos con los que no tienen, no pueden, no saben, no andan, no ven...para experimentar con ellos que la Compasión del Corazón de Dios nos hermana a todos.

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