"Celebramos agradecidas los logros cotidianos de muchos hermanos y hermanas que se han adelantado en la búsqueda de otro mundo posible. Junto con ellos y ellas, fortalecidas por el Espíritu, queremos seguir buscando el rostro de Dios en nuestra historia" (Religiosas del Sagrado Corazón de Jesús. Capítulo 2008)

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lunes, 24 de abril de 2017

Testimonios de Religiosas del Sagrado Corazón

Vivo la misión de descubrir y manifestar el amor de Dios como una respuesta a la llamada de Jesús, que me invita a colaborar con El en la tarea del Reino, y me envía a ser testigo de su Buena Noticia  a través de la educación. Recibo la herencia de Santa Magdalena Sofía Barat como un don que me confían, como un reto que me impulsa a actualizarla hoy en nuestros colegios.  Para llevar adelante esta tarea educadora es esencial el trabajo en equipo, y el velar por el crecimiento integral de cada uno de nuestros alumnos, profesores, personal no docente, padres…La importancia de cada persona como única, el clima de familia, y el anuncio explícito del amor de Dios manifestado en Jesús, son distintivos de nuestros centros. En síntesis, buscamos una educación transformadora en la que nuestros alumnos puedan llegar a ser personas de compasión, constructoras de  paz y de justicia.

Mª Jose Dominguez rscj

domingo, 23 de abril de 2017

"Regalarnos una tarde". Nuevo libro de Mariola López Villanueva rscj

En el día internacional del libro, la Red de Pastoral de las Religiosas del Sagrado Corazón os recomendamos leer un libro de Mariola López que acaba de publicarse en la editorial PPC, Sauce 208.

Los relatos de este libro surgen de la evocación emocionada de experiencias y rostros a lo largo de los últimos años. Los textos se agrupan al ritmo en que fueron surgiendo. El tapiz que se muestra al juntar los fragmentos asombra: ¡cuánta vida y cuántos encuentros extraordinarios! Una vez más, lo recibido desborda lo imaginado. Conversaciones, anécdotas que se iluminan, paisajes, lecturas, películas compartidas…, momentos de desazón y de contento, y sencillas escenas que abren a ese libro de la vida en el que somos iniciados a través de otros rostros. Son relatos que tratan de lo humano cotidiano, donde todos podemos encontrarnos. De la belleza y de la fragilidad que nos constituyen, de nuestro anhelo de amar y de lo torpes que nos sentimos para expresarlo. Y de ese gran Amor que quiere abrazar nuestra pobreza.
Mariola López Villanueva es religiosa del Sagrado Corazón. Sus años en Gran Canaria le regalaron el gusto por compartir la Palabra y buscar con otros itinerarios sanadores desde el Evangelio. Licenciada en Periodismo y en Teología bíblica, hizo su doctorado en Teología espiritual en la Facultad de Teología de Granada, en la cual es actualmente profesora. Acompaña retiros y ha publicado varios libros, entre ellos: Ungidas, un itinerario de oración con relatos de mujeres (Sal Terrae, 2011).
(Extracto de la Portada del libro)



jueves, 20 de abril de 2017

Mensaje Pascual del Papa Francisco


Queridos hermanos y hermanas, Feliz Pascua.

Hoy, en todo el mundo, la Iglesia renueva el anuncio lleno de asombro de los primeros discípulos: Jesús ha resucitado — Era verdad, ha resucitado el Señor, como había dicho (cf. Lc 24,34; Mt 28,5-6).

La antigua fiesta de Pascua, memorial de la liberación de la esclavitud del pueblo hebreo, alcanza aquí su cumplimiento: con la resurrección, Jesucristo nos ha liberado de la esclavitud del pecado y de la muerte y nos ha abierto el camino a la vida eterna.

Todos nosotros, cuando nos dejamos dominar por el pecado, perdemos el buen camino y vamos errantes como ovejas perdidas. Pero Dios mismo, nuestro Pastor, ha venido a buscarnos, y para salvarnos se ha abajado hasta la humillación de la cruz. Y hoy podemos proclamar: «Ha resucitado el Buen Pastor que dio la vida por sus ovejas y se dignó morir por su grey. Aleluya» (Misal Romano, IV Dom. de Pascua, Ant. de la Comunión).

En toda época de la historia, el Pastor Resucitado no se cansa de buscarnos a nosotros, sus hermanos perdidos en los desiertos del mundo. Y con los signos de la Pasión —las heridas de su amor misericordioso— nos atrae hacia su camino, el camino de la vida. También hoy, él toma sobre sus hombros a tantos hermanos nuestros oprimidos por tantas clases de mal.

El Pastor Resucitado va a buscar a quien está perdido en los laberintos de la soledad y de la marginación; va a su encuentro mediante hermanos y hermanas que saben acercarse a esas personas con respeto y ternura y les hacen sentir su voz, una voz que no se olvida, que los convoca de nuevo a la amistad con Dios.

Se hace cargo de cuantos son víctimas de antiguas y nuevas esclavitudes: trabajos inhumanos, tráficos ilícitos, explotación y discriminación, graves dependencias. Se hace cargo de los niños y de los adolescentes que son privados de su serenidad para ser explotados, y de quien tiene el corazón herido por las violencias que padece dentro de los muros de su propia casa.

El Pastor Resucitado se hace compañero de camino de quienes se ven obligados a dejar la propia tierra a causa de los conflictos armados, de los ataques terroristas, de las carestías, de los regímenes opresivos. A estos emigrantes forzosos, les ayuda a que encuentren en todas partes hermanos, que compartan con ellos el pan y la esperanza en el camino común.

Que en los momentos más complejos y dramáticos de los pueblos, el Señor Resucitado guíe los pasos de quien busca la justicia y la paz; y done a los representantes de las Naciones el valor de evitar que se propaguen los conflictos y de acabar con el tráfico de las armas.

Que en estos tiempos el Señor sostenga en modo particular los esfuerzos de cuantos trabajan activamente para llevar alivio y consuelo a la población civil de Siria, víctima de una guerra que no cesa de sembrar horror y muerte. Que conceda la paz a todo el Oriente Medio, especialmente a Tierra Santa, como también a Irak y a Yemen.

Que los pueblos de Sudán del Sur, de Somalia y de la República Democrática del Congo, que padecen conflictos sin fin, agravados por la terrible carestía que está castigando algunas regiones de África, sientan siempre la cercanía del Buen Pastor.

Que Jesús Resucitado sostenga los esfuerzos de quienes, especialmente en América Latina, se comprometen en favor del bien común de las sociedades, tantas veces marcadas por tensiones políticas y sociales, que en algunos casos son sofocadas con la violencia. Que se construyan puentes de diálogo, perseverando en la lucha contra la plaga de la corrupción y en la búsqueda de válidas soluciones pacíficas ante las controversias, para el progreso y la consolidación de las instituciones democráticas, en el pleno respeto del estado de derecho.

Que el Buen Pastor ayude a Ucrania, todavía afligida por un sangriento conflicto, para que vuelva a encontrar la concordia y acompañe las iniciativas promovidas para aliviar los dramas de quienes sufren las consecuencias.

Que el Señor Resucitado, que no cesa de bendecir al continente europeo, dé esperanza a cuantos atraviesan momentos de dificultad, especialmente a causa de la gran falta de trabajo sobre todo para los jóvenes.

Queridos hermanos y hermanas, este año los cristianos de todas las confesiones celebramos juntos la Pascua. Resuena así a una sola voz en toda la tierra el anuncio más hermoso: «Era verdad, ha resucitado el Señor». Él, que ha vencido las tinieblas del pecado y de la muerte, dé paz a nuestros días. Feliz Pascua.

Mensaje Pascual del Papa Francisco y bendición Urbi et Orbi 2017

miércoles, 19 de abril de 2017

Pascua en Nazaret (Valencia)

Fiestas pascuales participadas, expresivas, populares, alegres, entrañables y hondas. Muchos abuelos (as), hijos, nietos… fe celebrada pasando la antorcha de padres a hijos. Pueblo presente, muchos de los últimos. Trabajo en equipo, y equipo de celebrantes también, es la comunidad de los redentoristas. Caras de antes y caras de ahora, solidarios, hombro con hombro, consoladores. Liturgias pascuales que han expresado la vida cotidiana de esta comunidad, que también sabe de paro, de droga, de mendicidad en su entorno. Y juntos hacen a Jesús presente y resucitado.

Esperanza Calabuig, rscj

lunes, 17 de abril de 2017

Testimonios de Religiosas del Sagrado Corazón

Acompañar retiros

De las experiencias con la que más disfruto es la de acompañar retiros y Ejercicios. Es un regalo poder recibir las vidas de aquellas personas que se disponen durante unos días a abrirse al paso de Dios. Algo que he aprendido en estos años es que en medio de la originalidad de cada persona, de su historia única, de su rostro inconfundible y amado tal como es, hay algo que es común en todas: el anhelo de dar y de recibir amor… y, a la vez, el reconocimiento de nuestra torpeza para hacerlo bien. Hay tanto dolor callado, tantos temores que pasan factura, tanta vulnerabilidad no expresada… y cuando la persona se abre a su fragilidad, también se abre sin saberlo a su belleza y experimento el don de poder acoger y sentir su vida desde Dios, de desear que abra y libere sus fuentes, que pueda presentir todo el potencial que guarda dentro de ella. En la Sociedad del Sagrado Corazón  he ido recibiendo esto a lo largo de mi vida de otras hermanas y es por eso que puedo ofrecerlo también. Contemplar cómo Dios pasa y trabaja, sana y levanta la vida, la suaviza y la madura para otros… es una experiencia que desborda el umbral de las palabras. Esos días necesito estar entera y presente, como si me sumergiera en una Vida mayor en la que soy conducida y ahí permanezco, queriendo estorbar lo menos posible a esa acción amorosa del Creador en su criatura.


Mariola López Villanueva, rscj 

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